HACIENDO CINTURONES...
MAKING BELTS ...
HERRAMIENTAS: Las herramientas basicas son un cutter para cortar el cuero, unos alicates de punta fina, un martillo de cabeza redonda, una máquina sacabocados de tambor, de esas con varias medidas de agujero que se pueden comprar en los chinos, un lápiz marcador, de los que marcan en cualquier superficie pero se pueden borrar, un yunque o pieza de hierro sobre la que golpear y una superfice para cortar, que puede ser un tablero de los que acompañan a los cuchillos, de plástico o madera. Casi todas las herramientas las podeis encontar en chinos o bazares de bajo precio.
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Lo primero que hay que hacer es medir el largo del cinturón. Las hebillas romanas tenían un agujero de tamaño inferior al ancho del cinturón, por eso la parte que se introducía por la hebilla (la lengüeta) era más estrecha que el resto del cinturón. Así pues, hay que medir nuestra cintura y trasladar esa medida al cuero del cinturón, y después, todo el trozo que sobra, que será la lengüeta, recortarlo un poco. El cinturón mide 3 centímetros de ancho, la lengüeta debe medir 2 centímetros como máximo.
La punta puede dejarse plana, cortarse en punta o hacer una forma de hoja, a gusto del consumidor. Es importante que la lengüeta tenga el largo correcto, teniendo en cuenta que el cinturón puede usarse con o sin armadura. La medida que manda es la mínima, no se podrá apretar el cinturón más allá de la parte donde la lengüeta se ensancha, pues aparte de que será más ancha que el agujero de la hebilla, estará cubierta de placas metálicas. Por eso es importante hacer el cinturón a la medida menor, la de la propia cintura sin ropa ni nada.
Para cortar se usa el cutter, es mejor que sea de los grandes que de los pequeños, pues es más fácil controlar el corte. También es interesante aunque no indispensable disponer de una regla de metal. Es mejor cortar con varias pasadas, empezando por cortes no muy fuertes y profundos y incrementando la fuerza en cada pasada. Cortar el cuero sobre el tablero de madera o plástico.
Antes de fijar ninguna pieza, y teniendo ya el cinturón cortado a la longitud definitiva, es importante disponer las placas, hebillas y soportes de pugio a lo largo del cuero para comprobar si hay que disponer las placas más o menos juntas, y marcar el espacio que dejaremos entre los dos soportes.
Antes de hacer los agujeros hay que marcarlos con la pieza colocada sobre el cuero. Es importante marcar una pieza cada vez, y recordar la posición de la pieza, especialmente en el caso de las placas que tienen cuatro agujeros y que si se colocan en posición girada respecto a como se marcaron los agujeros, van a quedar torcidas.
Los agujeros han de tener un diámetro de algo más de 3 milímetros, que es la medida del diámetro de los remaches.
Los remaches se ha de remachar (valga la redundancia) sobre arandelas de latón. Se pueden usar las arandelas cuadradas que incluímos nosotros, o cualquier arandela que tenga un agujera central de 3 milímetros de diámetro. Dado que interesa que la parte que sobresale del remache no sea muy larga, en algunas ocasiones se han de usar varios remaches, uno encima del otro.
Si remachamos sobre una superficie plana, las cabezas redondas de los remaches se aplanan. Es conveniente realizar un pequeño agujero redondo en el yunque/hierro/raíl donde alojar la cabeza del remache para que esto no pase y queden perfectamente redondeados. Se puede hacer con una broca dura del tamaño adecuado.Es mejor que el diámetro del agujero sea algo menor que la cabeza del remache, que demasiado grande.
Para empezar a remachar y que la arandela no baile y salte de su posición, es conveniente ayudarnos de unos alicates de punta fina, al menos para los primeros golpes de martillo. Si el remache sobresale poco, se pueden dar unos golpes con el martillo a las puntas de los alicates, colocadas como en la foto. Así la arandela compacta el cuero de debajo y deja que el vástago del remache sobresalga más.
En cuanto los primeros golpes empiezan a ensanchar el vástago del remache ya se pueden apartar las puntas de los alicates y seguir golpeando sólo con el martillo. La técnica para remachar consiste en golpear de lado, no con el martillo apuntado al centro del vástago, sino como si apuntásemos a un punto situado en el lado del mismo.
En este gráfico podemos ver cómo se golpea con el martillo para remachar. Siempre se ha de apuntar a los lados del vástago, e ir golpeando alrededor del mismo. El vástago irá tomando la forma de una seta, la cual se irá aplanando hasta quedar totalmente aplastada sobre la arandela. De esa forma la fijación es completa y muy segura.
A partir de aquí se trata de repetir los mismos pasos con todas las piezas del cinturón, con todas las placas en el caso de los cinturones simples, y con los discos del faldellín en el caso de los cinturones que lo tengan. No hay más trucos ni misterios, simplemente tomar bien las medidas y remachar bien las piezas. Y siempre que nos mantengamos dentro de piezas y motivos históricamente correctos, se puede ser creativo, pues el cinturón no dejaba de ser una pieza de vestido muy influenciada por la moda del momento, y muy adornada por sus usuarios.
TOOLS: You will need some basic tools, a cutter to cut the leather, fine point pliers, a ball hammer, one of those machines to cut holes in the leather, one of those markersthat can mark over any material, even metal, but can be erased easily, an anvil or some piece of scrap metal that can do the job, and a cutting mat, in wood or plastic, to cut the leather over it. You don't need to buy expensive tools, as the leather is a soft material, and any tool, even the cheaper ones, will work without problems.
The first thing is to measure the length of the belt. Roman buckles had a hole narrower than the belt itself, so the final part of it, the "tongue", the part that pass through the hole in the buckle, has to be narrower than the rest of the belt. You have to measure your waist, and mark this measure in the leather, and the rest will be the "tongue", and we have to cut it, to make it narrower. The belt measures 3 centimeters wide, and the "tongue" has to measure only 2 centimeters wide as a maximum.
You can cut the end of the "tongue" straight or with a point tip, or in a leaf shape. The belt will be used with or without armour, so it's very important to measure it very well. The most important measure it's the minimum measure, because you can't pass the "tongue" through the hole in the buckle beyond its limits, the part where the "tongue" gets wider and the metal plaques begin. So, if you measures badly, or gets thinner, you will have to disassemble some plaques and it's a nasty job... Take the minimum measure without armour, even without clothes.
Big cutters are better than small ones. You can control better the cutting. It's nice to have a metal ruler, to guide the cuts. But you can use also a plastic one, if you work with care. It's better to cut in several passes, pressing less at the beggining and applying more force in the final passes. It's better to cut over a plastic or wood mat, to make netter cuts.
When you have the final lenght belt, and before fixing any plaque, it's a good thing to put all the metal parts over it and test the placement, looking for the necessary separation betweeen buckle, belt plaques and pugio hooks. When you are satisfied, you can make small marks with the marker, to remember the placement.
You have to mark the holes for each piece, and it's important to mark and make them, one piece at a time, because the plaque's holes aren't identical between different plaques, and also they have to be made in the orientation they were placed. If you change the orientation, maybe the plaque will be crooked.
You will need to make the holes a little bit over 3 millimeters in diameter, because the rivets measure 3 millimeters.
You have to peen the rivets over brass washers, you can use any kind of washers, whenever they have a 3 millimeters hole on them, or use the square brass washer we include with the belt. The rivet shank has to protude only one or two millimeters from the washer, so if you find a shank protuding more than this, cut it to size or put more washers to get the desired length.
If we hammer the rivets over a flat surface. its domed head will finish also flat, and this isn't nice. So we need to make a little round hole, the size of the rivet head, in the anvil or rail we use for riveting. We will use this hole to support the rivets, and the domed head will remain domed. We can do this hole with a small drill, but it has to be a little bit smaller than the rivet head. Otherwise, the head will remain under the surface of the anvil, and riveting will be a nightmare.
The fine point pliers are used to fix the washer in the first blows, before the rivet shank gets wider and stops the washer to jump out. If the rivet's shank is too short, you can put the pliers like in the picture and make several little blows with the hammer over the pliers points, to compact the leather and get more shank...
After some blows the shank gets wider and you can get out the pliers and continue hammering without them. To peen the rivets you have to blow repeatedly around the shank, as if you point the hammer to the edge more than to the center. And, of course, you have to use the ball head, not the flat one...
You can see in the drawing how to peen the rivets, blowing with the hammer pointing to the borders, making the mushroom form in the shank and finnally fixing the rivet againts the washer. This is a very strong fixation. You only have to repeat all this steps with all the plaques and parts of the belt. And also with the discs of the apron in the case you have a belt with it. And don't forget to make holes in the "tongue" in order to fix the buckle, when the belt is done.
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