EL COLOR DE LAS TUNICAS
A continuación os ofrecemos una serie de pruebas materiales referentes al debate sobre el color de las túnicas. Por supuesto que no pretendemos ofrecer todas las pruebas existentes, pero si son una muestra representativa del material del que disponemos para juzgar. Un artículo muy interesante sobre el tema es el escrito por Nicolás Fuentes, "The Roman Military Tunic" en Roman Military Equipment: The Accoutrements of War (Proceedings of the Third Roman Military Equipment Research Seminar),editado por M. Dawson. Más información se ha ido añadiendo por diferentes autores como por ejemplo el libro de Graham Sumner "Roman Army: Wars of the Empire".
Pinturas

Un fresco procedente de la Tumba de Statilli (siglo I) muestra una escena de batalla, con lo que parecen ser romanos vistiendo túnicas blancas venciendo a sus enemigos que visten una especie de cortas faldas blancas. El mismo motivo se puede ver en un fresco de una tumba del siglo III antes de Cristo en el monte Esquilino de Roma.Los frescos con escenas de batalla del Museo Nacional de Roma, del siglo I antes de Cristo, muestran el mismo número de túnicas de color rojo y blanco más otra túnicas en tres colores diferentes. El mosaico nilótico Barberini de Palestrina, muestra varios soldados con escudos rectangulares, armadura corporal y cascos de bronce con penachos blancos, y los cuatro con la túnica visible visten de blanco. La túnica del líder no se puede ver, pero el penacho es rojo. Una figura con casco pero sin armadura viste una túnica rojiza asalmonada. Los escorpiones de sus escudos podrían indicar que son Pretorianos. De todas formas, varios especialistas han declarado toda la escena como una representación de tipo helenístico, y no romano. Pueden ver el mosaico en nuestra página de inicio.El fresco del "Juicio de Salomón" de Pompeya muestra tres soldados. El primero lleva una túnica blanca. Tanto el primero como el segundo llevan armadura de bronce y casco de tipo Montefortino. El segundo aguanta una lanza con la mano a la altura de la cintura y lleva un escudo redondo parecido al Hoplon griego. El soldado número tres lleva una túnica roja y capa, su armadura y casco Montefortino son de un color mucho más claro que los otros, como si estuviero plateado o estañado.

Podemos ver la parte interior de su escudo redondo, y parece sujetarlo como un hoplon. Aguanta una lanza con la mano a la altura de la cabeza, en la pose acostumbrada de un oficial o un dios (comparandolo con el altar de Domitius Ahenobarbus o las numerosas figuras de Marte, así como la figura del mismo Salomón). Los tres soldados llevan crestas de color rojo en sus cascos. Las armaduras de los soldados uno y tres podrían ser corazas musculadas pero también podrían ser loricas hamatas o armaduras de escamas. A pesar de que el número tres no lleva ningún distintivo de oficial, su pose sugiere que tiene un rango superior a los otros dos. Toda la pintura tiene un tono burlesco con cabezas desproporcionadamente grandes y cuerpos y extremidades pequeños. Se ha sugerido una inspiración helenística, lo que podría explicar los escudos griegos, pero los cascos son definitivamente romanos. Lo podeis ver en nuestra página de Túnicas.
Otro fresco procedente de Pompeya muestra una escena de taberna con cuatro hombres, según Daniel Peterson un civil y tres soldados, debido a que sus túnicas quedan por encima de sus rodillas. La figura cuatro a la derecha viste una túnica roja con finas franjas (clavi) oscuras y una capa amplia de color azul-grisáceo, probablemente una paenula. La figura tres viste una túnica de color crudo, amarillento, con unos clavi anchos y sin cinturón. Las figuras uno y dos visten túnicas oscuras y la dos tiene clavi. Ninguna de las figuras va armada. El color de las túnicas de las figuras uno y dos recuerda el de las figuras de otro fresco que representa unos civiles comprando el pan en una panadería. Lo podeis ver al inicio de esta página.
Un fresco del siglo IV después de Cristo, procedente de las catacumbas de Siracusa, muestra a un soldado con una túnica roja de manga larga. Lleva un casco de tipo Intercisa con cresta y lleva un escudo oval blanco y sujeta una lanza con la mano a la altura de la cabeza. Otro fresco de la misma época procedente de la Via Latina muestra una figura que viste una cota de malla encima de una túnica marrón rojiza. El mosaico de la Piazza Armerina (año 300 d.C.) muestra al menos 13 hombres con túnicas blancas de manga larga y las típicas franjas y apliques ovalados bordados de la época, varios de los cuales representan soldados dado que portan escudos y lanzas, mientra otros cargan o guían animales capturados, trabaj que a menudo realizaba el ejército. Dos hombres de rojo están cargando unos barcos mientras un tercero está siendo golpeado por un soldado de blanco con una vara de oficial. Otros seis hombres visten túnicas de color azul claro o gris, y puede que sean marineros, y la túnica de otro hombre parece ser amarilla. Algunos hombres llevan cinturones rojos con tachones amarillos y los típicos apliques con forma de hélice para darles rigidez.Un escudo encontrado en Egipto muestra una figura sin armadura vistiendo una túnica roja y capa. Lleva escudo y lanza, y podría ser una representación de Marte. No tenemos datación del hallazgo.
Tejidos

Se han encontrado varios fragmentos de tejido de lana en el fuerte romano de Vindolanda. Se han analizado cincuenta de ellos a la búsqueda de trazas de colorantes y ocho de ellos contienen algunos o todos los componentes químicos del madder, un colorante rojo muy usado en la época. Uno tiene restos de colorante púrpura de liquen. Varios tenían restos tan inapreciables que no ha sido posible establecer de qué colorante se trataba y el resto, unos cuarenta, no tenían restos detectables de colorante.

Varias túnicas halladas en la Cueva de las Cartas en En Gedi (Israel) de las cuales una es roja y al menos tres son blancas o de color crudo. Todas tienen clavi (dos franjas verticales) y aparentemente datan de la revuelta de Bar Koshba en el año 135 d.C. aunque en realidad no tenemos ninguna razón para suponerlas romanas y no judías.En Massada se han encontrado restos de tejido de color rojo, que se han interpretado como pertenecientes a una túnica militar. Pero no se aduce ninguna razón para ello, y parece ser que se hallaron junto con adornos de tipo civil.
Literatura

Tácito describe la marcha triunfal de Vitelio hacia Roma diciendo que los tribunos y los centuriones de más edad llevaban vestidos blancos (candida veste). No hay manera de saber si era algo inusual ni nos informa de como vestían los otros militares en circunstancias normales.Fuentes cita un papiro del año 138 d.C. "en el que se refiere a un pedido de ropa a los 83 tejedores de la villa de Filadelfia, especificando que las piezas, incluyendo una túnica para los soldados de Capadocia, tenían que ser elaboradas con lana blanca de la más pura, fina y suave...".

Suponemos que son las especificaciones para la elaboración de todas las túnicas, y no que se pida una sola túnica para ser tejida por un comité de 83 tejedores.Un pasaje del Talmud de Babilonia, de finales del siglo II d.C., menciona "una túnica roja romana..." no queda claro si aludiendo a una característica común a la mayoría de túnicas de origen romano o describiendo una túnica concreta. La Historia Augusta del siglo IV d.C. hace una lista de las posesiones de Claudio II mientras servía como tribuno en el ejército, incluyendo varias túnicas blancas y dos túnicas militares rojas.Arriano describe tropas de caballería en túnicas amarillas y otras referencias hablan de marineros vistiendo túnicas azules.
Argumentos "prácticos"

Uno de los argumentos más utilizados es el del precio, es más caro el tejido teñidoque la lana cruda, pero eso es irrelevante para un ejército que es capaz de dotar a cada uno de sus soldados de armas y armadura. El ejército británico del siglo 18 y 19 vestía casacas rojas porque el colorante rojo de madder era muy barato.Los defensores de la túnica roja argumentan que es muy dificil mantener limpia una túnica blanca y acabaría convertida en un trapo sucio y lleno de grasa en poco tiempo. Sin embargo, el uso del subarmalis o thoracomachus, una especie de chaqueta que se ponía sobre la túnica para proteger el cuerpo y de paso a la misma túnica del roce con la armadura, sería protección más que suficiente para que eso no pasara.

Aparte de que es lógico esperar de un legionario bien adiestrado una armadura brillante y libre de suciedad y grasa. Una túnica roja disimularía mejor el óxido y la suciedad que una blanca, pero siguiendo ese argumento, una túnica marrón oscuro o negra aún lo disimularía más. En cambio, una túnica blanca podría ser lavada más veces y más intensamente que una roja con los procesos de limpieza romanos, baños de orina y humo de azufre, que aún la volverían más blanca, en cambio la roja debería ser lavada con más cuidado para evitar perder el color, cosa que hasta la luz del sol podría producir.

Todo este debate sobre la limpieza podría ser inútil. En su libro "Roman Military Clothing Vol.1", Graham Sumner cita documentos de pago de finales del siglo I d.C. a principios del II, en los cuales se ven deducciones de la paga del soldado equivalentes a unas 8 o 10 túnicas anuales. Así que un legionario podía cambiar de túnica casi una vez al mes, aproximadamente, por lo que no debería preocuparse demasiado por temas de limpieza, así como dispondría de un suministro continuado de tela para trapos, forros, calcetines, polainas y demás necesidades.

Otro argumento es el de que una túnica de color rojo disimularía la sangre vertida en combate. Es un tanto insólito pensar que unos hombres cuya distracción habitual era contemplar como los gladiadores se mataban unos a otros iban a sentirse afectados por la vista de la sangre. Eso sin contar los vigorosos entrenamientos que realizaban a diario, en los que seguramente se vertiría algo de sangre, propia o ajena. Si la visión de la sangre es un problema, si es fresca se puede limpiar con agua caliente, y si llega a secarse, entonces toma un color marrón oscuro, casi negro, que ni una túnica roja es capaz de disimular. Por otra parte, en batalla la mayor parte de los soldados están en segunda línea, con pocas oportunidades de ver sangre en su túnica, y para los de primera línea que han sido heridos o muertos, el estado de su túnica es la menor de sus preocupaciones.

Se ha especulado con la idea de que el ejército romano hubiese copiado las capas rojas de los hoplitas espartanos o las túnicas rojas del ejército macedonio.Pero en realidad algunos de los pueblos que causaron una fuerte impresión en los romanos fueron los samnitas, los celtíberos y los cartagineses, todos los cuales al parecer vestían mayoritariamente de blanco.Al no disponer de más pruebas tangibles es inútil especular sin base. No podemos aplicar los conceptos actuales de lo que es "práctico" o "lógico" a una situación de hace 2.000 años.

Conclusiones

No existe la certeza de que hubiese un color uniforme en las túnicas militares romanas. Incluso si lo hubiese habido, lo más probables es que hubiese cambiado innumerables veces en los 1.000 años de historia de Roma. Y podían darse variaciones por zonas o provincias. Así pues, la discusión sigue abierta, y nuestro consejo es que se usen túnicas de color crudo o rojo, pues son los colores más habitualmente representados en las evidencias que han llegado hasta nosotros.