ESCUDOS
Los escudos pueden variar mucho en tamaño, forma y materiales de construccion.

El típico escudo republicano tenía una forma ovalada con los lados superior e inferior curvados, una espina de madera lo recorría a lo largo y tenía un umbo metalico de forma aproximadamente rectangular. En tiempos de Augusto nos encontramos con un escudo con las partes superior e inferior rectas pero manteniendo los lados curvos, ha perdido la espina de madera y tiene un umbo semiesférico.

La forma de escudo más común en el siglo uno después de Cristo parece haber sido la rectangular, pero se pueden ver escudos redondeados de estilo "Augusto" en la columna de Trajano. La altura varía de 92 a 105 cm. aproximadamente la distancia que hay desde los hombros hasta la rodilla y la anchura varía entre 60 y 82 cm. Las esquinas están redondeadas pero las rectas son más fáciles de construir si el reborde se hace con piel o el escudo no tiene reborde.

Los legionarios que no podían sujetar un escudo normal, como los signiferii o los músicos, llevaban un escudo circular más pequeño, llamado parma.

Se supone que las tropas auxiliares llevaban un escudo ovalado, que a diferencia de los escudos legionarios normales, era de sección plana.

En la época imperial tardía se usó un escudo circular plano, de construcción mucho más simple, como casi todo el equipo de la época.

Las fuentes de que disponemos para los motivos pintados en los escudos son escasas. La mayor parte de grupos se basan en las figuras de la columna trajana. No se sabe si esos motivos variaban entre diferentes legiones, cohortes, manípulos o entre cada legionario.

En algún texto se menciona que en una batalla, el enemigo se apercibió de la llegada de tropas de refresco al ver los escudos diferentes. Pero no queda claro si se refiere al color, al diseño del dibujo o a otra razón.

Photo courtesy of Legio IX Hispana, USA
CUERPO DE MADERA

Los escudos estaban construídos con tres capas de finas láminas de madera, abedul o roble, encoladas juntas en ángulo de 90º para formar una pieza de contrachapado curvo de un grosor de 6 a 9 mm. Aunque esta es la opción más realista, también se pueden utilizar dos capas de 3 mm. de grosor de contrachapado normal, encoladas juntas formando una curva. Se puede usar cualquier tipo de madera contrachapada, incluso la de forrar paredes siempre que se le lije el acabado brillante. En los almacenes de madera se puede encontrar planchas para forrar puertas, de 3 mm.de grosor y 200 x 75 cm. que son perfectas para fabricar un escudo.

Hay varias maneras de curvar la madera. Las capas de contrachapado encoladas pueden atarse alrededor de un arbol grueso, de un bidón o calentador de agua hasta que la cola se seque. Para evitar que la madera se ondule, se pueden colocar un par de listones entre las cuerdas y la madera a lo largo del escudo. También se puede construir una prensa de escudos que sostenga las capas de contrachapado curvadas hasta el secado de la cola. En ambos casos se debe observar que el grano de la madera debe seguir la vertical del escudo para evitar grietas.Una vez seco el escudo, se pueden cortar los bordes para darles la foma redondeada.

ASIDERO

Se corta un agujero circular en el centro, de 12,5 cm. de diámetro para el asidero. Una posible variación consiste en dejar la parte central del agujero y cortar dos semicircunferencias, con lo que el escudo mantiene una estructura más fuerte y ya tenemos apuntado el asidero. Dicho asidero se hace a partir de una madera fuerte, cortada siguiendo la curva del escudo. De unos 45 a 60 cm. de largo, unos 2 cm. de ancho y 2 cm. de grosor encima del agujero y 6 mm. en el resto, con una forma parecida a la de un arco. Se debe redondear y lijar la parte donde se asirá, incluso se puede forrar de piel. Después se encola al escudo pudiendose reforzar con clavos, los cuales se colocarán en agujeros previamente practicados en la madera, desde el frente hacia el interior, remachandose en la parte trasera. Opcionalmente se puede fabricar con una tira de acero de 3 mm. de grosor, remachada con clavos. Se añade un trozo de madera en el centro y se cubre con piel. Los clavos pueden dejarse a la vista en el frente del escudo o disimularse con el recubrimiento y el Umbo (pieza metálica en forma de cazoleta que protegía la mano por el exterior).

REFUERZO INTERIOR

Se puede construir tanto con madera de unos 1,25 a 2 cm. de ancho y 6 mm. degrosor, rectangular o semicircular, como con tiras de metal de 3mm. de grosor.

Se construye un recuadro a 7,5 o 10 cm. del borde del escudo, los refuerzos horizontales doblados o cortados con la curva del escudo. Para doblar la madera se puede humedecer con agua directamente o al vapor.

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RECUBRIMIENTO

El escudo se debe recubrir por delante y por detrás con piel, lino, fieltro, lienzo, etc. Incluso se puede cubrir con diferentes materiales, piel por delante y tela por detrás. El tipo de fibra usado no es demasiado importante pero la madera se debe recubrir totalmente. La piel no debe ser demasiado gruesa, y debe proceder de curtido orgánico o ser cuero crudo (la piel curtida al cromo o encerada es muy difícil de pintar). El recubrimiento se encola con cola de madera o cola de conejo.
Si se han de utilizar varios trozos de cuero, intentar hacer coincidir la unión donde luego irá algún adorno o dibujo. Es difícil cubrir la parte posterior dado que se ha de realizar por encima de los refuerzos. Se puede recubrir el escudo antes de encolar los refuerzos para simplificar la tarea, aunque el escudo original de Dura Europos estaba recubierto por encima de los refuerzos.

PINTURA

El escudo se pinta en color rojo por delante y por detrás. Una alternativa es teñir la tela antes de recubrirlo. Según los últimos estudios (Holger Ratsdorf de HReplikate sobre el escudo de Dura Europos y otros) parece que para pintarlos se usaban pinturas a la caseína, un derivado de la leche. Se pueden encontra pinturas a la caseína en las tiendas de material para Bellas Artes.

Los adornos en forma de alas y espinas se pueden pintar en color amarillo de Nápoles u otro tono amarillo dorado similar, reseguidos en negro. Los rayos y flechas solían ser blancos reseguidos en azul o negro.

Las zonas pintadas en amarillo quedan mejor si se les da primero una mano de blanco para realzar su luminosidad. La línea de reseguir en negro ha de ser lo último que se pinte, con un pincel pequeño de detalle.

Opcionalmente los adornos pueden ser de lino o piel, pintados y cosidos a la tela antes de ser encolada al escudo. Incluso pueden ser de latón fino con las partes blancas hechas en acero o latón estañado.

Caso de ser de metal se pueden usar clavos de latón para fijarlos. Se debe tener en cuenta que un escudo con adornos metálicos planteará siempre problemas de mantenimiento.

REBORDE

El reborde suele ser de latón, originalmente más decorativo que funcional, de 0,4 mm. de grosor. Las esquinas pueden hacerse a partir de trozos de tubo de 15 cm. de largo y de 1,25 a 2 cm. de diámetro. Se marca una longitud de 30 cm. en el tubo a doblar para conseguir dos piezas de esquina, pero no se deben cortar hasta que el tubo no haya sido doblado. Templar la zona a doblar, llenar el tubo de arena, cerrar los extremos y doblar de un tercio hasta la mitad. Repetir el paso anterior las veces necesarias hasta lograr el ángulo adecuado. Cortar por la marca para obtener las dos esquinas. Posteriormente cortar una tira de 1,25 cm. de ancho por la parte interior, pero dejando la totalidad del tubo en los dos extremos. Cortar por el centro de dichos extremos y aplanarlos para usarlos como soportes para los clavos.Los lados deben aplanarse ligeramente para ajustarlos al escudo. Finalmente sumergir el latón en una mezcla de vinagre y agua al 50% durante unos minutos, secar perfectamente y pulir hasta conseguir un acabado perfecto. Colocarlos en sus respectivas esquinas y clavarlos con clavos de latón doblados y remachados por la parte trasera o remaches pequeños. Las partes superior e inferior deben también doblarse para seguir la curva del escudo. Al ser una curva más amplia, el tubo no necesita ser templado. Si utiliza más de una pieza para cada longitud, debe sobreponer ligeramente los dos trozos por seguridad. Una vez realizadas las esquinas y las partes superior e inferior, los lados son muy fáciles, se pueden realizar a partir de chapa de latón o seguir usando tubo. Si se usan trozos cortos es conveniente hacerlos de la longitud entre dos soportes de clavos, es decir unos 10 o 15 cm., aprovechando el ensanchamiento del soporte para disimular la unión entre los dos trozos. Se clavan de la misma manera que las otras partes del reborde. También se puede realizar con tiras de cuero de 3,75 a 5 cm. de ancho, cosidas a la madera. Se empieza encolando el cuero al escudo, manteniendolo apretado con pinzas de ropa. En las esquinas hacer los cortes necesarios para evitar las arrugas. Con una broca de 1 o 2 mm. practicar los agujeros necesarios separados de 1,5 a 2 cm. del borde y la misma distancia entre sí. Finalmente coser con hilo fuerte de lino o similar con puntada simple o doble. Aunque parece laborioso es mucho más fácil que el reborde en latón. El reborde en cuero puede también pintarse o teñirse, en rojo, negro o amarillo.Otra opción es un escudo sin reborde, dejando la tela de recubrimiento del frente más larga y doblándola sobre la parte trasera y cosiéndola. La tela debe formar un "dobladillo" recto y limpio. Una ventaja del escudo sin reborde es que siempre se le puede añadir uno posteriormente.

UMBO

Cazoleta de metal de entre 0,7 a 1,5 mm. de grosor fabricada en acero o latón, de 12 a 13 cm. de diámetro unido a una base rectángular de metal de 20x20 cm. a 25x28 cm. Si se piensa utilizar el scutum en prácticas de combate simulado es mejor que tenga un grosor de más de 1 mm. Para hacer un umbo, cortar una circunferencia de 28 cm. de diámetro en varios trozos de madera gruesa, y luego encolarlos o clavarlos entre sí, o practicar un agujero de dicho tamaño en cualquier material duro suficientemente grande. Centrar una hoja de metal del grosor apropiado en el agujero y empezar a golpear con un martillo grande de cabeza esférica. Empezar en el centro y moverse hacia los extremos dibujando una espiral lentamente. Repetir el proceso tanats veces como sea necesario hasta conseguir que el domo tenga una profundidad de 4 cm. Se puede templar el metal para facilitar el trabajo. También se puede utilizar un saco de arena, o incluso hacerlo en el suelo. Una vez conseguido el domo del tamaño adecuado se iguala la superficie por el exterior con un martillo pequeño, apoyando el domo en un objeto metálico redondo por el interior. Los bordes del rectángulo exterior permanecerán más rectos si se hace el domo antes de curvarlos para seguir la forma del escudo. Se acaba puliendo con lija cada vez más fina.El umbo puede estar decorado con motivos delineados con agujeros, gravados o incrustados y puede estar estañado o plateado.

El umbo se fija al escudo por medio de seis u ocho clavos, pueden usarse también
tornillos ya que no se verá la rosca, achaflanados por detrás como si fueran remaches sobre trozos de metal que hagan la función de tuercas. No usar tornillos
ni tuercas hexagonales, sino de cabeza redonda. Es preferible hacer coincidir los tornillos centrales con el asidero posterior para reforzarlo.

Photo courtesy of Legio IX Hispana, USA
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OPCIONES

A veces los escudos tenían en el frente unos recortes de metal en forma de "L" en las cuatro esquinas, de latón o acero y unas medidas de 10x10 cm. aprox. y un ancho de 2cm.

Se alineaban con la escuadra de los refuerzos posteriores del escudo y estaban clavados con clavos de latón, de 3 a 5 para cada uno.También se pueden añadir unas correas para transporte del escudo, de cuero fuerte y unos 5 cm. de ancho, enganchadas a los tornillos de fijación del umbo o directamente al asidero central.

No está clara la forma ni el uso de estas correas, y las pruebas que se han hecho son contradictorias. El escudo de Fayum tiene unos anillos de acero en la parte trasera y el asidero de metal de Newstead tiene unos bucles que posiblemente servían para fijar las correas.

Los escudos solían guardarse dentro de unas fundas de cuero impermeables que los protegían de las inclemencias del tiempo. A veces estas fundas llevaban grabado el nombre de la legión a la que pertenecía el dueño del escudo.

EVIDENCIA HISTORICA

Descripción de Polibio a mediados del siglo 2 antes de Cristo: Curvado, compuesto de capas de madera, cubierto con piel y lino. La parte superior e inferior con un reborde metálico, umbo de acero. 120x75 cm., con forma oval.

Escudo de Fayum, siglo uno antes de Cristo: Oval, curvado, 130x62 cm. Tres capas de tiras de abedul, con un grosor total en el centro de 1,25cm. y 9 mm. en los bordes. Umbo de madera con forma de espina, a lo largo del escudo. Asidero horizontal. Recubierto de fieltro por los dos lados, doblado en los bordes y cosido a través de la madera. 10 kg. de peso aprox.

Escudo de Dura Europos, año 250 de nuestra era: Curvado, rectangular, 102x83 cm. con esquinas cuadradas. Tres capas de tiras de madera con un grosor total de 6 mm. Refuerzos posteriores de madera con sección semi-circular, el central se convierte en el asidero. Ambos lados cubiertos con piel fina, y capa adicional de lino en el frente. Reborde de cuero cosido. Todo el escudo pintado de rojo y el frente decorado con intrincados dibujos de figuras y diseños geométricos. Umbo perdido pero con base rectangular. 5,5 kg. de peso. Un segundo escudo encontrado también en Dura Europos y mucho peor conservado, mide 93x63 cm.

Escudo de Doncaster, siglo uno después de Cristo: Plano, rectangular, con los bordes superior e inferior ligeramente convexos con unas medidas de 120x60 cm. Tres capas de roble y saúco, cubiertas con cuero. Umbo de bronce con base en forma de cruz con brazos largos adornados.Cuatro filas de clavos siguiendo la forma de X. Asidero metálico recubierto de piel, posiblemente vertical. 9 kg. de peso.

Umbo de Tyne, siglo uno después de Cristo: Latón, semi-esférico con base rectangular de 25x26,5 cm. curvada para seguir un escudo con un radio de 45 cm. Decorado con motivos pinchados y grabados. También se han encontrado umbos con esta forma hechos en acero.

Se han encontrado muchos restos de rebordes de latón de escudos, procedentes del siglo uno de nuestra era, de metal muy fino de una décima de milímetro de grosor, por lo que la intención sería más cosmética que práctica y defensiva. Por sus dimensiones podemos asumir que el escudo tendría un grosor de 6 mm.

Fundas de escudos ovales procedentes de Valkenburg indican unas medidas de 105x58 cm. y algunos fragmentos encontrados podrían medir 40 cm. de ancho. La funda de escudo de Caerleon del siglo dos después de Cristo, estaba hecha para un escudo de 113x65 cm. No sabemos si esos escudos serían planos o curvados.

Otros hallazgos: Estrellas de metal, lunas, rayos. Figuras fundidas de bronce con agujeros para remaches. Fragmentos de piel procedentes de frontales de escudo o fundas para escudo con agujeros y motivos decorativos cosidos.

Aunque tenemos muchas descripciones de los escudos del siglo primero después de Cristo, algunos detalles nos son aún desconocidos. A menudo es rectangular, pero a veces tiene los lados curvos. A veces tiene figuras en forma de "L" en las esquinas, que pueden ser apliques o estar pintadas. Por las pocas pinturas que han sobrevivido, parece que normalmente eran rojos

Una fuente de información muy importante sobre los motivos decorativos de los escudos del imperio tardío es la "Notitia Dignitatum", libro que ha llegado a nuestros días con unas ilustraciones, copias medievales, de los escudos de todas los ejercitos del momento.